¿Cómo Se Salvaran en el Plan de Dios?

¿Cómo se salvaran en el plan de Dios?
¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?

El hombre necesita tener un conocimiento del plan de Dios para su vida, es decir, ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios? ya que la humanidad necesita de algo o alguien que le libere de su estado de miseria, ansiedad e incertidumbre espiritual, en el cual se desenvuelve  y que corona en su final con el aterrador miedo a la muerte, y desconoce lo que Dios ha planificado para ella.

Ver a esta humanidad caída nos indica que alguna vez fue buena y feliz, y que debe ser rescatada  de esta condición que hoy le abruma, y le  hace prisionera de un estado espiritual ruinoso del cual quiere escapar y no encuentra solución para ello, de allí la pregunta: ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?

Lo primero que debemos tener en cuenta para saber ¿Cómo se salvarán el Plan de Dios? es que él mismo se reveló como el Salvador, y que tiene un propósito y un plan para salvar lo mejor y la cumbre de los seres que creó: El hombre.

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    ¿En consiste esta salvación?

    Para que la humanidad sepa  ¿Cómo se salvarán en plan de Dios? debemos conocer en que consiste esta salvación: consiste en el restablecimiento de las relaciones entre Dios y el hombre.  Unas relaciones rotas por su rebeldía y desobediencia desde Adán y Eva hasta nuestros días  y que se restaura porque recibe de  Dios perdón de pecados, justicia perfecta y vida eterna  a través de la persona y obra de Jesucristo, para vivir para siempre en su  presencia y comunión con Él.

    ¿Y Cómo se llegó a esta situación?

    Originalmente el hombre, representado en Adán y Eva, fue creado bueno (Gen 1:31), para vivir eternamente en la presencia de su Creador, para ser amado eternamente  por él (Jer. 31:3), permaneciendo en su comunión y honrándolo. Así, que fue creado en una posición de privilegio especial en el orden de la creación y con un propósito específico: Ser amado  por Dios y vivir bajo su voluntad. Esto debería producirle una vida de armonía con Él, abundante de paz, plena del propósito de su Creador, llena de confianza, nutrida en fortaleza, y amplia en libertad.

    Entonces nos preguntamos: ¿Por qué el hombre no vive así? ¿Por qué no es feliz y, al contrario,  vive una vida espiritualmente miserable? ¿Cómo escaparán de esta situación?  ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?

    ¿Cuál es el problema?

    Permítenos decirte que al principio no fue así. Dios creó al hombre bueno y perfecto, en verdadero amor, justicia y santidad (Efes. 4:24), para que amara correctamente a su Creador, le honrara con su obediencia y viviera consagrado a su voluntad para alabarle y glorificarle.

    Pero el hombre, por la instigación del diablo que produjo rebeldía y deliberada desobediencia en él, se privó a si mismo de tales dones con que Dios le había creado, y cayó en un estado de miseria espiritual que produjo una rotura de comunión en entre él y su Creador, que le causa miedo y le lleva a vivir una vida de rebeldía ante Él, actuando fuera de su santa voluntad.

    Así, el amor fue corrompido por el egoísmo, la justicia por la maldad y la santidad por la corrupción en su ser, perdiéndose  el propósito con el cual fue creado y llevándolo a una vida de miseria y muerte espiritual, separado de la presencia de Dios (Gen 3). ¡Pero Dios proveyó la solución!. El Creador nos trajo la respuesta a ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?

    ¡Buenas Noticias!

    Déjanos  decirte que El Padre mismo se acercó a la humanidad para que conocieran ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios? Dios mismo encarnó en un ser humano llamado Jesús (Jn. 1:14), quien vino a  cumplir perfectamente la voluntad del Creador, aquella que Adán y Eva no pudieron cumplir, y por tanto, ningún ser humano.

    Y a recibir en su propio cuerpo el castigo que merecía la humanidad por desobedecer al Creador, pagando en sí mismo por todos sus pecados mediante crueles tormentos que satisficieran  la ira de Dios que debía descargarse en ella, y resucitando para presentar a su pueblo ante el Padre sin pecados, en perfecta justicia y merecedores de su comunión y por tanto, de la vida eterna delante de él.

    Dios se acercó al mundo a través de Jesucristo, porque le ama y su amor es para siempre (Jn. 3:16), y le entregó en Cristo esta salvación tan grande, para darle la posibilidad de volver a vivir esa vida feliz, plena, abundante y con propósito que él diseñó desde el principio para ella. Entonces,

    ¿Cómo se salvarán en el Plan de Dios?

    Dios indica en su palabra lo que debe hacer el hombre para ser salvo, librado de su juicio y de la muerte eterna, en sencillos pasos. Veamos:

    1.- Admitiendo que Dios no ha tenido ninguna relevancia  en la vida del hombre.

    Si, debemos admitir (nos incluimos) que hemos apartado a Dios de nuestras vidas, tomando decisiones según nuestros propios parámetros, y por lo tanto, lejos de lo que Dios quiere para nosotros,  y errando el blanco.

    Hemos tomado lo malo como bueno y lo bueno como malo, apartando la voluntad de Dios en tales pareceres, distorsionando nuestro razonamiento al tomar decisiones  frente a bien y a mal, y recibiendo en nuestras propias personas las consecuencias de tales decisiones que no nos permiten tener una vida digna delante de Dios.

    Nuestro Creador nos llama a arrepentirnos de tales cosas, entendiendo que el arrepentimiento consiste en reconocer nuestros pecados delante de Dios y apartarnos de ellos (prov. 28:13) , y no actuar solamente por remordimientos, como el que se embriaga en la noche, en la mañana dice: ¡No me emborracho más! Y en la noche vuelve a  embriagarse.

    Tambien puedes leer: El poder del perdón - 5 pasos a seguir para perdona

    Un verdadero arrepentimiento consiste en apartarse constantemente de las conductas desviadas y apropiarse de las que Dios nos indica en su Palabra. Así, experimentamos vidas transformadas en obediencia a Dios.

    2.- Confesando a Jesucristo como su Salvador.

    Este es el quid del tema de la salvación. Debemos reconocer que él murió en nuestro lugar para pagar por nuestros pecados y mostrarnos completamente justos e inocentes de todo delito y pecado ante el Padre Creador Todopoderoso.

    La Biblia es clara y contundente al respecto, cuando recoge las mismas palabras de Jesucristo que dice: “El que me confiese ante los hombres, yo confesaré su nombre delante de Dios Padre (Mat. 10:32).  Y en otro lado dice que no hay ningún nombre en la tierra dado a los hombres en el que podamos ser salvos, sino en el nombre de Jesús (Hech. 4:12).

    Por eso, hacer esta confesión es crucial, y es condición indispensable  para nuestra salvación. Por lo tanto, Dios en su Palabra nos insta a confesar con nuestra boca que Jesucristo es el Señor y a creer en nuestros corazones que Dios le resucitó de los muertos como credo de fe para nuestra salvación (Rom. 10:9-10).

    3.- Aceptando la salvación  como una dádiva de Dios en un acto de fe.

    Dios nos regala la salvación. No podemos hacer nada para ganarla, es algo que recibimos por su gracia. Nadie podrá ufanarse de haber ganado su salvación, porque es un regalo no merecido que recibimos del Padre a través de la fe. Debemos creer en que Dios nos la otorgó y confiar en que es para siempre. Así, toda la gloria es de Dios, porque no aportamos ninguna obra hecha por nosotros para obtenerla. (Efes. 2:8-9)

    4.- Entregando su vida al señorío de Jesucristo.

    Invitemos a Jesucristo a ser el Señor de nuestras vidas, abramos nuestros corazones para recibir el legado de sus enseñanzas y su ejemplo.

    Humillémonos ante él sometiendo nuestro intelecto, corazón y voluntad ante sus mandamientos.Vivamos la vida que él  desea que vivamos conforme a sus principios y parámetros y acostumbrémonos a vivir en su presencia y disfrutar de los beneficios y privilegios que él ganó para nosotros.

    No desechemos sus logros que ganó para nosotros y vivamos agradecidos a él por lo que hizo personalmente por cada ser humano que le recibe como Salvador bajo estos parámetros.

    Luego de haber tomado estos pasos para esta feliz decisión, debemos crecer en el conocimiento de la salvación y continuar nuestra nueva vida así:

    5.- Buscando quien nos edifique en las doctrinas de salvación.

    Asistamos a una iglesia donde enseñen estas doctrinas, participemos  de sus grupos de estudio bíblico y edifiquémonos  en el crecimiento espiritual basado en la Palabra de Dios. Es necesario mantenernos en el crecimiento espiritual buscando alcanzar la estatura de Cristo, a un varón perfecto.

    6.- Compartiendo este mensaje con otros.

    Ganemos la estima de Dios, que dice en su palabra que son hermosos los pies de aquellos que predican este mensaje de su evangelio, y cumplamos  con la comisión que nos encomendó el Señor Jesucristo: ¡Haced discípulos! (Mat. 28:19-20). Otros también debe saber ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?

    Ahora que hemos recibido la respuesta de ¿Cómo se salvarán en el plan de Dios?, apropiémonos de estas verdades, debemos meditarlas en nuestra mente y atesorarlas en nuestro corazón, compartirlas con nuestra familia, vecinos y amigos, y así estaremos aportando a crecimiento de Reino de Dios en nuestras comunidades, haciendo que su luz se expanda en ella a través de nosotros. ¡Dios nos bendiga!

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