Los 3 Beneficios de la Dedicación de Una Niña Pequeña

Dedicación de Una Niña PequeñaEl acto de dedicación de una niña pequeña al Señor, tradicionalmente ha sido considerada por la membresía de nuestras   iglesias como un acto menor:

En las iglesias católicas romanas  es más un acontecimiento social que amerita una celebración, que la importancia que representa el ritual religioso en sí.

No escapan de esta actitud la ligereza de algunas iglesias protestantes, donde muchas de las veces este acto es tomado a la ligera y se efectúa  quizá en algún apéndice al final de nuestros servicios religiosos.

Sencillamente es un acto de segunda y normalmente no llegamos a conocer la naturaleza, las implicaciones y los beneficios del mismo. Por eso,  hoy vamos a considerar aquí: ¿Cuáles son los 3 beneficios de la dedicación de una niña pequeña?  Empecemos:

Índice De Contenidos()

    .- Naturaleza de la dedicación de una niña pequeña.

    Para comprender lo que significa la dedicación de una niña pequeña debemos comprender la naturaleza y el significado de lo que es el acto de dedicación.

    Es el acto solemne de apartar para el uso sagrado objetos o personas para el servicio religioso. En el caso de las iglesias o las denominaciones se aplica básicamente en los niños que se apartan y dedican a Dios.

    Esta dedicación se puede realizar de diferentes formas: hay quienes practican el bautismo infantil, y quienes  llevan a cabo un culto de dedicación de recién nacidos o niños pequeños, en ambos casos, es el apartar a los niños del mundo, (en el caso que nos compete, la dedicación de una niña pequeña) para consagrarlos a Dios.

    La dedicación de una niña pequeña se pone en práctica cuando al menos uno de los padres es creyente y tiene  comunión en la iglesia o denominación donde profesa su fe. Es decir, la niña es dedicada a Dios en la fe de uno de  los padres, ya que ella no tiene capacidad de decidir sobre eso.

    La iglesia católica romana dedica niños argumentando que en el bautismo infantil ellos reciben regeneración. Los protestantes que rebautizan desechan el bautismo infantil, y una persona que llega a su congregación es rebautizada en función de la manifestación de voluntad de ser bautizado,  de ese nuevo creyente. Algunos padres protestantes arguyen que hay que esperar que el niño crezca y tome la decisión de bautizarse. Analicemos:

    La posición católico romana y la posición de alguno padres protestantes son ambas inconsistentes, ya que al bautismo infantil no confiere salvación, y esperar a que el niño sea adulto le priva de los beneficios con los cuales Dios provee a los niños que son dedicados  a él desde su infancia temprana (Prov 22.6). Por lo tanto, en la dedicación de una niña pequeña vamos a recorrer el camino que considera  los beneficios de tal dedicación, veamos:

    .- A través de la dedicación de una niña pequeña, Dios la aparta del mundo y la consagra para su Reino.

    El primer beneficio de la dedicación de una niña pequeña consiste en que es apartada del mundo para ser recibida en la iglesia y en una familia donde al menos uno de los padres es creyente. (1 Co 7.14).

    Por esta causa los hijos son santos y no inmundos, es decir que por causa que uno de los padres es creyente, el acto de dedicación de una niña pequeña le garantiza el convivir en el reino de Dios (Rom 14.17; 1 Co 4.20), y por lo tanto, empieza el gobierno y la voluntad real de Dios en la vida de la niña y su entorno.

    La iglesia se ocupará de enseñarle las doctrinas cristianas, dándole una instrucción adecuada de manera de ir formando en en la niña el deseo de abrazar el evangelio de salvación.

    La iglesia también formará a los padres para que tengan las herramientas adecuadas en la educación de la niña en el hogar. Los padres se aprovecharán de este beneficio y lo administrarán con la responsabilidad que Dios le exige en este caso.

    Los padres creyentes se comprometen a proveerle de las cosas materiales necesarias (sustento y abrigo), y  a darle una educación cristiana y guiarla bajo los principios que rigen tal educación, aplicando al disciplina y la corrección de acuerdo a la voluntad de Dios en su palabra, y despertando la motivación a practicar conductas de obediencia y respeto hacia sus padres o superiores.

    El quinto mandamiento es bastante explícito para ella (Ex 20.12). Ella dará respuestas a sus padres en honor, amor y fidelidad, y se someterá en obediencia a todas sus correcciones y castigos, siempre y cuando ellos no  dejen de soplar en las velas de la motivación de la niña, y la corrijan en la disciplina y amonestación a la que son instados en la Palabra de Dios (Efe 6.4)

    .- A través de la dedicación de una niña pequeña Dios promete derramar su amor y misericordia sobre ella.

    La Dedicación de una niña pequeña a Dios le garantiza que la misericordia de Dios le acompañará de una manera singular, aunque no haya dado el paso de fe para salvación.

    A través de la dedicación de una niña pequeña, ella experimentará el amor y cuidado de Dios a través de sus padres, la comunión y la formación para la practica del amor y el conocimiento la palabra de Dios que lleva a la salvación.

    Por amor, Dios promete protección y cuidados paternales y ella disfrutará de las bendiciones de Dios: Abrigo, sustento y educación en lo que a lo material se refiere. Dios por amor manifestará su providencia sobre ella, y por misericordia determinará  la disciplina con que haya de ser corregida para ir formándola conforme al propósito que él tiene para ella en su vida.

    Así, será amada y protegida, y será capacitada en el desarrollo de los dones y capacidades con que Dios le ha dotado para que cumpla con el propósito nuestro Padre celestial tiene reservado para ella.

    A través de la dedicación de una niña pequeña, ella será formada para el amor a Dios y al prójimo, la comunión con su entorno en una relación de amor,  respeto y obediencia y la formación en los objetivos que Dios quiere para su vida: ser una mujer virtuosa.

    .- A través de la dedicación de una niña pequeña Dios le concede la promesa de la salvación y los beneficios de que proceden de ella.

    La promesa de salvación.

    Dios prometió la salvación de los hijos a través de los padres (Hech 2.39). por eso es tan importante que en la dedicación de una niña pequeña existan padres temerosos de Dios, que hayan abrazado el camino de la salvación, para que la instruyan en este camino, de tal manera que ella manifieste una respuesta de fe en cualquier momento de su vida, si es la voluntad misericordiosa de Dios.

    No podemos ser descuidados en este aspecto, y tratar fundamentalmente de formar hábitos de devocionales familiares, oración, y, en su momento, lectura y estudio de la Palabra de Dios.

    Enseñar a la niña del valor de Dios en todos los aspectos de su vida, para que se familiarice y de respuesta a las situaciones de su vida en función de estos valores. De ser a futuro la mujer virtuosa que agrada a Dios (Te recomendamos ampliamente la lectura del texto en Prov 31.10-31 que trata el tema)

    La promesa de ser hecha hija de Dios.

    Dios nos garantiza en Cristo la promesa de ser hechos hijos de él (Gal 3.29). En el  ejemplo de Timoteo (2 Ti 1.5) vemos tres generaciones de mujeres cristianas: Eunice, mamá de Loida, fue la primera convertida en el cristianismo, y educó a Loida en los caminos cristianos, y esta a su vez, dio pasos de fe en la salvación que ofrece nuestro Señor Jesucristo y engendró como hijo carnal a Timoteo quien también abrazó el evangelio por causa del testimonio de su madre.

    Aquí vemos como la fe que procede de Dios es compartida por la abuela a la hija, y desde esa hija Timoteo.  Dios se complace permitiendo que su bendición se transmita a través de los padres,. En este caso de Eunice a Loida, y Loida formó a su hijo en el evangelio, porque dice la escritura que era de padre griego. Son los padres creyentes a quienes Dios utiliza para la niña reciba la promesa de salvación hecha en el evangelio.

    No tomemos el acto de dedicación de una niña pequeña, y menos si se trata de la nuestra, como cosa vana, superficial o ligera. Dios empieza a cumplir sus promesas en ella a raíz de ese acto, y promete en base a él todos los beneficios que contempla para ella.

    Es nuestro reto y responsabilidad asumir ese acto con valor, alegría y determinación a cumplir los que Dios tiene para ella a través de la responsabilidad de nosotros los padres. ¡Dios nos bendiga en el nombre de nuestro Señor Jesucristo! Amén.

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