El clamor que se somete a la voluntad de Dios, tendrá respuesta

El clamor que se somete a la voluntad de Dios pone el sello de la verdadera sinceridad que tenemos para servir a Dios, demuestra confianza verdadera, y genera un crecimiento espiritual, significativo, ya que el espíritu ha alcanzado el nivel para aceptar que la decisión de Dios es lo mejor para nuestras vidas y proceder, nos hacemos conscientes de que Dios tiene el control.

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    El clamor que se somete a la voluntad de Dios, tendrá respuesta

    Cuando atravesamos momentos difíciles en la vida, nuestro corazón se encuentra comprometido y si aun así, con todo eso sentimientos encontrados clamamos a Dios confiados plenamente de que se hará su voluntad independientemente de lo que sintamos, Dios tomará el control, y los resultados serán excelentes para todos.

    Querer hacer la voluntad de Dios no significa hacerla, hacer la voluntad de Dios implica negarse a vuestra propia voluntad, planes, y hasta comodidades, es un sometimiento a lo que Dios tenga planificado y si esa planificación de Dios, incluye desprecios, debemos aceptarlo como, lo hizo Jesús, recordando que es nuestro mejor ejemplo para obtener la vida eterna.

    Toda voluntad de Dios trae consigo, el crecimiento espiritual del individuo, todos debemos tener claro que dicha voluntad, se entiende es a nivel espiritual en  1 Corintios 2:14, leemos: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.

    Para poder aceptar la voluntad de Dios el hombre debe dejar que muera su propia voluntad, estas palabras se apoyan en Lucas 14:31 que dice: “¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?” Al deshacernos de nuestra voluntad,  seremos discípulos de Jesús. Lucas 28:33.

    Asimismo todos vinimos a este mundo con una tarea o misión que debemos cumplir, lo ideal es que sea, bajo la voluntad de Dios en Mateo 26:39 Jesús: “Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” una vez más Jesús nos da el ejemplo para hacer la voluntad de Dios.

    Y por ello al final, a pesar de su dolor, angustia y todo el peso de nuestro pecado pudo decir a su Padre celestial, consumado es, que significa completar, ejecutar, concluir pagar una deuda, satisfacer, entonces si todos tenemos una misión, que cumplir en esta tierra, e imitamos al hijo de Dios, grato será, decir al Padre celestial, consumado es, sabiendo que hicimos su voluntad.

    En el Salmo 91:15-16 dice: “Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación" En este versículo Dios una vez más, nos demuestra que no nos abandonará por nada del mundo y menos si clamamos a él, clamar a Dios y rendirse a su voluntad tiene sus bendiciones.

    Qué benéficos tenemos al  clamar a Dios y dejar que se haga su voluntad

    Cuando un individuo clama a Dio y decide dejar todo en sus manos, declara su confianza en Dios, y en recompensa obtiene fortaleza de lo alto, ya que nuestro señor multiplica sus fuerzas, y perfecciona esa debilidad que nos caracteriza como humanos, porque el clamor se está haciendo al Dios Todopoderoso.

    El clamor que se somete a la voluntad de Dios
    El clamor que se somete a la voluntad de Dios

    En este orden de ideas, también al clamar a Dios, la persona o el cristiano obtiene fortaleza y es porque sabe que Dios si lo escucha, sabe que Dios está allí, y solo debe esperar la respuesta que solo él da, esa espera genera victoria ya que el poder de Dios se manifiesta a través de las múltiples circunstancias no gratas por las  que pasa el humano, pero Dios, transforma todo para bien.

    Como conclusión veámonos en el ejemplo de que significa caminar bajo la voluntad de Dios, en Daniel 3:1-23  allí se narra por la pesadilla, que pasaron Sadrac, Mesac y Abed-nego que fueron echados al fuego, por no adorar a otros dioses, estos varones de Dios colocaron todo en manos del Todopoderoso, confiaron en Dios y este se glorifico en ellos.

    Estos varones de Dios, aunque estuvieron en el horno de fuego, ardiendo no se quemaron en lo absoluto. Si usted, se somete a la voluntad del Padre, no importando que pasara, que le dirán, que sucederá, habrá fuego a su alrededor, pero no lo quemara, el diablo no lo puede destruir, es más no lo puede ni tocar porque Dios enviará a sus ángeles, para librar a sus siervos.

    Jesucristo aun siendo el hijo de Dios, atravesó por muchos momentos graves, críticos, dolorosos y angustiantes, además de llevar la carga de todos nuestros pecados, todo esto llevo en un momento determinado, a que sus fuerzas físicas disminuyeran, cuando se sintió débil clamó al Padre, sintió que quería abandonar su misión pero luego le dijo con fe, que se haga tu voluntad señor.

    Hagamos esto todos los días de nuestras vidas, Dios nos ama infinitamente y aunque creamos que no, nos oye, es solo situaciones que la angustia no nos deja ver o reflexionar, Dios si nos oye, solo que debemos hacer su voluntad, él sabe que es lo que nos conviene y será mejor para nosotros, responderá a su tiempo, confiemos en él, y obtendremos la victoria.

    Puedes leer: “Hágase Tu Voluntad Y No La Mía” Lucas 22:42. Significado

                                                                            Dra. Mercedes Pérez Sarrameda

    Sandra Faría

    Hija y sierva de Dios, Profesora en el área de Lengua y Literatura, Magíster en Literatura Latinoamericana, egresada de la UPEL-Maracay. Con experiencia en la docencia, en la redacción y edición de artículos en diferentes blogs en la web.

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