Análisis de la cita bíblica "Hombre de verdad quién lo hallará" (Prov. 20:6)

La cita bíblica “Hombre de verdad, quién lo hallará que está en el libro de Proverbios, nos revela el propósito que tenemos en la vida, y es estar en la verdad que es Cristo y la palabra de Dios, ya que mediante el sacrificio fuimos llamados a seguirlo, a seguir su camino de luz y verdad, y llevarlo a nuestra vida como un testimonio.

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    Análisis de la cita bíblica “hombre de verdad quién lo hallará” (Prov. 20:6)

    La frase “Hombre de verdad” se refiere a aquel que tiene la verdad, y apartó de su vida toda mentira. Sin embargo, podemos observar que al parecer el hombre en general busca destruir su existencia y lucha constantemente para alcanzar esa verdad.

    Así como lo hizo Jacob cuando estaba en el valle, que percibía en la verdad una desventura oculta, y los demás desconocían que detrás de su sonrisa, había un llanto. Esto lo podemos presenciar en la siguiente cita bíblica:

    “Jacob se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Jacob, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Jacob mientras luchaba con él.

    Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Jacob respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Jacob. Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido” (Génesis 32:24-27)

    El hombre que está en la verdad, no es aquel que se glorifica en sí mismo por sus capacidades y egocentrismo, sino aquel que reconoce que la verdad está en Cristo y en su palabra. De resto, todo es vanidad. El hombre que pregona su bondad, lo único que quiere en realidad es ser exaltado por los hombres.

    Le gusta la fama y así como el actor de teatro necesita de los aplausos como una manera de que le rindan pleitesía y reconozcan sus talentos, y podría resultar decepcionado y cansado de demostrar lo bueno que es frente a los demás.

    Solo en Cristo, nos liberamos de las apariencias y nuestra prioridad es caminar en la verdad. Por otro lado, el hombre de verdad, por el contrario, pronto logra reconocer sus errores, y busca remendar el mal que ha ocasionado. Se humilla sinceramente a pesar de que eso atente incluso con su reputación, ya que la verdad lo ha vuelto valiente y no puede padecer la falsedad.

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    Esto se debe a que ha tenido un encuentro con la verdad y por eso conoce que Dios sabe nuestros pensamientos y escudriña nuestro corazón. Así que nada le podemos ocultar a él, y necesita la aprobación de él en cada momento de su vida, en cada paso, cada decisión importante.

    A pesar de que esta actitud no sea del agrado para todos, ya que seguramente caerán muchas críticas sobre ti, y muchos no entenderán nuestro punto de vista una vez que conocemos los caminos de verdad y justicia, reflejados en las Sagradas Escrituras.

    Es por esto que el camino de los creyentes es solitario y poco entendido, además de ser juzgados constantemente por cualquier acción que llevemos a cabo. Es decir que nuestro testimonio es el único que puede hablar de la verdad de Cristo, donde manifestamos con nuestra vida el poder de la palabra de Dios.

    Cristo es la Verdad

    Cuando hablamos del hombre de verdad, hacemos referencia a Cristo, ya que él es la verdad, y vino a este mundo a impartir sus enseñanzas, sanar a los enfermos y perdonar a los pecadores. Rescatar del lodo a los desamparados y dar a conocer su propósito en la tierra. Gracias a su sacrificio, somos libres del pecado, podemos aspirar a una vida en el cielo y a escribir nuestros nombres en el libro de la vida.

    La presencia de Jesús en este mundo, dejó al descubierto a los falsos profetas, a sus engaños y presunciones. Así que Cristo despojó al hombre de su vanidad, trayendo luz al corazón de aquellos que solo veían los defectos de su hermano. Nos enseñó a ver nuestros propios errores antes de juzgar y señalar al otro, tal como se puede apreciar en la siguiente cita:

    “¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, cuando tú mismo no miras la viga que está en tu propio ojo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano” (Lucas 6:42)

    5 Cualidades de un hombre de verdad

    En la actualidad cada quien pregona ser bueno y honesto, pero en muchos casos, las acciones dicen lo contrario. No es fácil reunir las cualidades para ser un hombre de verdad y en la biblia vemos a diferentes personajes que luchaban contra sus tentaciones, tal como David, que a pesar de tener un corazón fiel a Dios pecó contra él:

    “En la carta David le indicaba a Joab que pusiera a Urías al frente del combate, donde la pelea fuera más dura, y que lo dejara solo hasta que lo mataran.

    Joab observó la ciudad para ver dónde estaban los amonitas más fuertes y allí envió a Urías. Los hombres de la ciudad salieron a pelear contra Joab. Entre los hombres de David que habían muerto se encontraba Urías el hitita” (2 Samuel 11:15-17)

    Sin embargo, podemos ver al final de la historia de David que tuvo la disposición de mejorar y sintió arrepentimiento por sus acciones, aunque hubo consecuencias debido a su pecado, él siguió fiel a Dios y nunca se rindió, ya que en su corazón estaba la verdad porque conocía la palabra del Señor y su propósito divino. Dentro de las cualidades de un hombre de verdad encontramos:

    1.- Integridad

    Esta es una de las principales cualidades que un hombre de verdad debe poseer, ya que la integridad consiste en que nuestros pensamientos estén ligados con nuestras acciones. Lo cual no es para nada fácil, ya que como seres humanos podemos errar, y en la biblia se puede notar que para los profetas también resultó un reto.

    Por lo cual en las Sagradas Escrituras se resalta el hecho de considerar la integridad como una cualidad que hay que mantener.

    En este sentido, en la biblia podemos encontrar el valor que tiene la integridad en la vida personal de los personajes bíblicos, tal como se puede apreciar en el salmo 37:37: “Observa al que es íntegro, mira al que es recto; porque el hombre de paz tendrá descendencia”

    2.- Humildad

    La humildad es una cualidad que tiene que ver con la moral y es contraria a la soberbia. Es una virtud que tiene el hombre para reconocer sus capacidades, y usarlas para hacer el bien, sin pregonarlo, sin vanagloriarse. La humildad le permite al hombre ser flexible y genera confianza en los demás. Adquiere la admiración de muchos sin buscarla, la acepta como algo natural.

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    En este sentido, la Biblia nos habla acerca de la gran virtud como algo esencial para lograr la gracia de Dios: “Dios atiende al humilde mas al altivo mira de lejos…(Salmo 138:6). Además uno de los pasajes de la biblia sobre la humildad más importante es el siguiente: “El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad”. (Proverbios 15:33)

    3.- Diligencia

    Hombre de verdad quién lo hallará
    Hombre de verdad quién lo hallará

    Otra de las cualidades que debe considerar un hombre de verdad es la diligencia, la cual es una virtud con la que se lucha contra la pereza. La diligencia proviene del latín “Diligere” que denota Amar, y constituye la virtud de la caridad, motivada principalmente por el amor.

    En este sentido, la diligencia es el esmero en llevar a cabo algo, y hacerlo con ahínco y agilidad y se trabaja cuando se lleva a la práctica. Al respecto la Biblia considera que los planes del diligente se centran en la abundancia y aquellos que toman decisiones a la ligera terminarán en la pobreza, tal como se observa en la siguiente cita: “Los proyectos del diligente ciertamente son ventaja, mas todo el que se apresura, ciertamente llega a la pobreza” (Proverbios 21:5).

    Así que esta cualidad convierte al hombre es un ser eficaz, exitoso y confiable en cualquier propósito que se le presente en la vida. La diligencia es la puesta en práctica de lo que pregonamos, es la acción, la constancia y dedicación para lograr los objetivos trazados.

    4.- Paciencia

    Cuán difícil es ser paciente en medio de la adversidad, pero para ser un hombre de verdad, se debe ser paciente y soportar todos los contratiempos y dificultades mientras se busca la resolución de cualquier problema y es una virtud que se requiere en la vida, ya que nada es instantáneo, por lo cual se debe tener paciencia y trabajar con ahínco en aquellos que queremos lograr.

    Jesucristo mismo afirma en las Sagradas Escrituras que el ser paciente, nos dará la fortaleza para sobrellevar los problemas de la vida; y es esta misma virtud la que nos permitirá permanecer en la fe hasta lograr la salvación de nuestra alma, tal como lo expresa la palabra:  “Con vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas” (Lucas 21:19)

    5.- Templanza

    La templanza es una virtud que hace alusión a la moderación en el gusto de los placeres y busca el equilibrio en las cosas que hacemos en la vida diaria. Tiene que ver con el dominio de la voluntad sobre los instintos, donde se deben mantener los deseos dentro de los límites de la honestidad. Esta virtud es sinónimo de sobriedad, moderación y continencia.

    La templanza se menciona en las Sagradas Escrituras como una de las manifestaciones del fruto del Espíritu Santo en la vida del creyente, y esto se puede visualizar en la carta a los Gálatas: “Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”  (Gálatas 5:22-26)

    En este sentido, un hombre de verdad no solo debe tener estas cualidades, además es aquel hombre que tiene como objetivo principal crecer desde el espíritu, alma y  corazón. Es una persona equilibrada que aprecia aquello que el dinero y las cosas materiales no pueden comprar.

    El hombre de verdad tiene la capacidad de ver más allá de sus propios intereses y se preocupa de corazón por conocer las carencias de la gente que ama. Usa la empatía para ayudar a las personas con las que interactúa.

    Un hombre de verdad entonces es aquel ser transparente que abre su corazón y no rechaza la realidad. Es aquel que no mienta aunque pueda hacerlo, es aquel que cuando cae se levanta en el nombre de Jesús y continúa luchando en verdad y en justicia y bajo el amparo del Todopoderoso.

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