Significado de la frase "No Dejando de Congregarnos"

“No dejando de congregarnos” es una frase que la podemos encontrar en el libro de Hebreos 10:25 y que encierra un gran significado, ya que como creyentes tenemos el mandato de congregarnos y estar unidos como hermanos que somos, dándonos ánimos en los momentos difíciles y sirviendo al Señor:

“Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca” (Hebreos 10:25)

Este versículo resulta ser un aliciente para aquellos días en los que no nos provoca asistir a la iglesia por múltiples motivos. Pero es importante comprender que cuando asistimos vamos a recibir la palabra de Dios y estaremos en compañía de nuestros hermanos en Cristo para alabarlo y enaltecer su nombre. Sin duda, esto trae bendiciones a nuestra vida y regocija el alma.

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    Análisis de la frase “No dejando de congregarnos”

    Para analizar esta frase, se deben revisar los versículos anteriores, ya que podemos ver la forma en la que Jesucristo venía orquestando un nuevo pacto para su pueblo:

    “Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer más sacrificios” (Hebreos 10:18)

    En este sentido, a través de Jesucristo podemos alcanzar la salvación si lo aceptamos y nos arrepentimos de nuestros pecados. Para los hebreos, a quien era dirigido este libro específicamente, esta noticia resultaba ser algo muy relevante.

    Ellos reflexionaban acerca del hecho de que la muerte de Cristo había sido suficiente para alcanzar la salvación y no se debían realizar más sacrificios. Así que este versículo en particular dejaba ver la gracia de Dios a través de su perdón y misericordia.

    De esta manera que cuando leemos la palabra, ahí encontramos el por qué debemos congregarnos, porque a través de Jesucristo podemos ser bendecidos en gran manera y si estamos unidos como hermanos, podemos compartir esa gracia.

    Sin embargo, en la actualidad vivimos en un mundo donde estamos constantemente tentados a abandonar la congregación y así irnos alejando de nuestra fe y de nuestros hermanos en Cristo.  Siempre vamos a encontrar excusas para no asistir pero en el fondo de nuestro interior sentimos que algo nos falta y eso es lo que nos identifica como cristianos y nos impulsa a congregarnos, aún cuando no tengamos ánimo para hacerlo.

    Por otro lado, este versículo bíblico nos muestra que el Señor nunca diseñó la Iglesia o la congregación para que nos generara un sentimiento de culpa. Al contrario, la iglesia debería traernos un sentimiento de gozo y recordarnos que la gracia de Dios es para siempre. Al respecto la palabra nos señala lo siguiente:

    “Así que, amados hermanos, podemos entrar con valentía en el Lugar Santísimo del cielo por causa de la sangre de Jesús Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa” (Hebreos 10:19, 23)

    De esta manera debemos vivir bajo esta hermosa promesa y mantenernos firmes y fieles en Cristo Jesús, y cuando nos congregamos podemos mantener esa unión entre hermanos que Dios quiere que tengamos:

    “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!… Porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna”  (Salmos 133:1-3)

    Cuál es la importancia de congregarnos

    El afán de la propia vida nos impide pensar en la importancia de congregarnos y estar unidos como hermanos. La biblia nos enseña que  congregarnos es nuestra obligación como creyentes y nos señala que aquella persona que no tiene comunión con sus hermanos, tampoco con el Señor, tal como se puede apreciar en la palabra:

    “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1: 5-10)

    En este sentido, Dios nos manda a que estemos juntos en armonía, haciendo la voluntad del Padre, congregándonos para no dejarle puertas abiertas a Satanás y para que ésta entre por el oír la palabra de Dios

    Ciertamente existe actualmente la costumbre a no congregarse, a vivir un cristianismo libre donde ponemos nuestras propias reglas y no reconocemos la voluntad del Padre porque en muchos casos se tergiversa la palabra, y la entendemos a nuestra conveniencia.

     Lo cual es un error, y por eso hay que pedirle a Dios discernimiento y sabiduría de lo alta que nos permita comprender sus designios para actuar conforme a su voluntad que es perfecta y no vivir por cuenta propia, ya que las consecuencias pueden ser incluso perder el regalo de la salvación.

    No podemos subestimar al enemigo, y andar por nuestra cuenta como si nadie nos pudiera hacer daño, ya que el enemigo puede ejercer dominio de tu vida si se lo permites, si das cabida al pecado y si te muestras rebelde ante Dios.

    Pero por qué es realmente necesario congregarnos. Ante este interrogante podemos afirmar que al congregarnos estamos haciendo la voluntad del Padre y por eso, seremos recompensados y bendecidos en gran manera. Pero no debemos ir a la iglesia como una obligación, como algo forzado, debemos ir con amor y disposición de servicio, ya que cuando lo hacemos estamos demostrando que somos hijos de Dios.

    No Dejando de Congregarnos
    No Dejando de Congregarnos

    Al respecto existen muchas razones por las cuales debemos congregarnos y recibir las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Así que debemos congregarnos simplemente un mandato del señor, ya que él desea que su pueblo esté unido y se prepare para los últimos días.

     De igual forma, tenemos el deber de congregarnos para seguir el ejemplo que Jesucristo nos dio aquí en la tierra, para escuchar la palabra de Dios e incrementar nuestra fe, además nos da sabiduría que nos permite conocer más a profundidad los designios del Señor.

    En la medida en que escuchamos la palabra de Dios, testimonios, prédicas, en esa medida nuestra mente es abierta para entender el mensaje divino.

    También es bueno compartir con nuestros hermanos experiencias, lecturas bíblicas, análisis. Es decir, cuando se estudia la palabra en unión, se puede comprender mejor lo que Dios desea decir a su pueblo y a su iglesia.

    Ciertamente, en la vida tendremos siempre dificultades, siempre tendremos cosas por hacer, tareas del hogar, entre muchas cosas. Pero no pretendamos que por dejar de ir podremos hacerlas todas. A veces los obstáculos los colocamos nosotros mismos sin darnos cuenta.

    En este sentido como creyentes debemos comprender que el Señor estableció la asamblea de hermanos, así que  congregarse no es invitación opcional, sino que es un mandamiento. El que ama sinceramente a Dios, amará naturalmente a sus hermanos y tendrá la disposición de estar con ellos, de lo contrario, no ha conocido a Dios. Esto se puede apreciar en la palabra:

    “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte” (1 Juan 3:14)

    Esta cita es fuerte porque nos muestra la verdad de una forma muy clara, ya que el amor es el único que nos puede salvar de la muerte y llevar a la luz admirable que es Cristo. De lo contrario estamos muertos en vida.

    Por qué las personas no quieren congregarse

    Existen varios motivos por las que muchas personas han optado por no congregarse, y algunas de éstas atacan a la iglesia para eludir su responsabilidad como hijos de Dios. Muchos de estos motivos hacen alusión a contiendas, chismes, desilusión, pecado de los pastores, falsas doctrinas, incluso hasta hablan del clima para excusarse.

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    Sin embargo, estos motivos no tienen peso porque cuando una persona se dispone a hacer algo de corazón, puede lograrlo, superando los obstáculos que muchas veces son puestos por ellas mismas. Ciertamente hay casos muy particulares en los que si se justifica, pero eso lo observa y juzga Dios.

    Pero una de las razones por las que existe tanta deserción es que las personas ven al hombre y no ve a Dios, se enfoca en buscarle defectos a todo, aspirando que todo sea perfecto. Pero en la biblia se señala que dentro de la iglesia estará el trigo junto a la cizaña:

    “pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña” (Mateo 13: 25-26)

    Jesucristo en el evangelio de Mateo nos enseña esta parábola que nos habla acerca de la cizaña y el trigo, donde ambas crecerán juntas pero luego, cuando llegue el momento, la cizaña será quemada y el trigo puesto en el granero.

    Esto nos quiere decir que dentro de la iglesia encontraremos los que son de Dios y aquellos que fueron puestos por el enemigo. Pero cuando Jesucristo venga por segunda vez, el trigo prevalecerá. Así que no encontraremos una iglesia perfecta porque la cizaña siempre estará ahí.

    Por eso el pueblo de Cristo debe estar en constante comunión con el Señor para evitar que esta cizaña se expanda y tome lugar en el templo. Es importante que los hijos de Dios asistan y se congreguen para cerrarle las puertas al enemigo que siempre anda perturbando y atacando al pueblo de Cristo porque sabe que está vencido.

    De esta manera, la iglesia está conformada por hombres y mujeres pecadores, incluyendo a los pastores,  y si nuestra va a estar puesta en ellos, ciertamente que solo descubriremos debilidades, errores y fracasos. Por eso nuestra mirada debe estar puesta solo en  Cristo.

    De dónde nace la iglesia -  Elementos importantes

    La iglesia de Jesucristo surge a través de la premisa que se encuentra en el libro de Hechos 2:1 : “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”. Aquí podemos encontrar tres elementos importantes en este relato:

    1.- Estar todos unidos

    Primeramente, el texto señala que estaban “todos” y esto quiere decir que nuestro gozo no está completo cuando no estamos todos congregados. Pueden existir razones muy justificables en algunos casos pero lo triste es cuando la persona simplemente no quiere hacerlo.

    Es muy importante y necesario que estemos todos juntos reunidos como hermanos en un mismo sentir. Este gozo resulta mayor cuando estamos todos, alabando, adorando y exaltando a nuestro Dios. Debemos recordar que somos un solo cuerpo, donde todos los miembros son importantes y necesarios para llevar a cabo la obra del Señor en la tierra.

    2.- Estar unánimes

    Cuando la cita hace mención de “Estar unánimes” se refiere a estar en un mismo sentir, esperando un mismo objetivo.  No es lo mismo estar juntos que estar unánimes, por eso la iglesia necesita que su congregación esté unánime tal como lo demanda la palabra, donde los proyectos y objetivos de la iglesia sean los mismos.

    3.- Estar juntos

    En tercer lugar esta cita menciona el hecho de permanecer juntos, por eso es necesario que asistan a la iglesia, donde podamos estar juntos como hermanos. Generalmente, las reuniones se hacen los domingos, ya que es el día en el que la mayoría puede asistir. Sin embargo, para reunirse no hay un día específico para hacerlo.

    En este sentido, debemos comportarnos como adultos y ser obedientes al Señor. Nunca estaremos totalmente complacidos en la iglesia porque siempre estará la cizaña. Pero si el trigo es más abundante, prevalece el amor de Dios y lo malo ya no sería una excusa para no congregarnos.

    La congregación es esencial e importante para nuestras vidas espirituales y no tenemos otras opciones. Debemos congregarnos porque es algo bueno, es como el bálsamo de la mañana que nos refresca, es alimento para nuestra alma, es el gozo que nos hace levantar cada mañana.

    Por otro lado, somos importantes para la iglesia, nuestros hermanos nos necesitan y asistir es muy importante para establecer el reino de Dios en la tierra y para estar preparados cuando venga el Señor Jesucristo por segunda vez. Así que como hijos de Dios, tenemos el compromiso de servir a la iglesia.

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    Sandra Faría

    Hija y sierva de Dios, Profesora en el área de Lengua y Literatura, Magíster en Literatura Latinoamericana, egresada de la UPEL-Maracay. Con experiencia en la docencia, en la redacción y edición de artículos en diferentes blogs en la web.

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