Qué es el espíritu de sabiduría y revelación

 El espíritu de sabiduría y revelación, es el espíritu que permanece en el reino de Dios, y no podemos tener acceso a éste sino por medio del espíritu de sabiduría y revelación. Tal como lo revela la palabra: “no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él” (Efesios 1:16-17)

Puedes leer: La herencia espiritual y su significado en nuestra vida según la biblia

Nosotros como creyentes debemos proclamar las revelaciones de nuestro Padre, de tal forma que cuando hablamos y actuamos impartimos la luz de Cristo a través de su palabra, la cual edifica y nos enseña el camino, la verdad y la vida.

Por otra parte la falta de revelación se refiere a permanecer en la oscuridad y en la ignorancia, cuando no tenemos conocimiento acerca del reino de Dios y su justicia, y este reino se manifiesta en la revelación del Señor. Tal como lo expresa la palabra:

“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”  (Juan 8:12)

Al respecto Pablo en la biblia, habla diciendo que nosotros somos hijos del día y no de la noche, ya que el sol revela todas las cosas, por tanto en el día no necesitamos alumbrarnos con lámparas o velas:  “Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas”. (1 Tesalonicenses 5:5)

De igual forma, nos habla de forma amplia que la luz deja en evidencia todas las cosas. Lo cual quiere decir que existe una certeza clara y manifiesta de una cosa, así que nadie puede negarla, ya que la luz es tan poderosa que traspasa la oscuridad y revela todo:

“Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo” (Efesios 5:13)

Índice De Contenidos

    Qué es el espíritu de sabiduría y revelación

    El espíritu de sabiduría y revelación se nos atribuye a través de Jesucristo para tener conocimientos acerca de él. Por lo cual, ésta es la forma divina para poder conocer verdaderamente a Cristo mediante el espíritu de revelación y sabiduría.

    La mayoría de las personas conocen a Jesús en su teología, según su doctrina y el conocimiento informado. Lo cual es de gran importancia, pero lo más significativo es aceptarlo y recibir su santo espíritu que nos da sabiduría y revelación.

    En este sentido, el espíritu de sabiduría y revelación se refiere al Espíritu Santo cuando nos proporciona la luz, sabiduría, comprensión y revelación de las cosas que anteriormente desconocíamos y que nos hace ser personas realmente espirituales que buscan primeramente el reino de Dios y su justicia.

    De esta manera el Espíritu Santo nos da la capacidad de comprender las cosas que son del espíritu. Así que el espíritu de sabiduría y revelación se refiere a la apertura de los ojos espirituales para poder visualizar lo invisible, creer lo invisible y comprenderlo. Este soplo de sabiduría y revelación no va directamente a la razón sino al espíritu del hombre.

    Para entender un poco más a qué se refiere, es importante conocer ambos términos: “Sabiduría y revelación”. El vocablo “sabiduría” proviene del griego “sophia” que tiene que ver con la inteligencia suprema impartida por Dios.

    Por otro lado la palabra “revelación” es de origen griego “apokalypsis” que significa la anunciación de una verdad o instrucción.  Existen otras definiciones para este término, tales como: divulgar las verdades referentes a las cosas que desconocemos.

    espíritu de sabiduría y revelación
    espíritu de sabiduría y revelación

    El término “espíritu” proviene del griego “pneuma” que significa soplo, aire en movimiento semejante a la respiración. Así que el soplo (pneuma) del espíritu nos remite a un acto continuo así como ocurre con la respiración.

    Incluye tanto la inteligencia suprema, como aquella que le pertenece a los hombres.  Haciendo de esta forma que todas las cosas que son llevadas a la luz, se vean descubiertas y sean reveladas. Pero en ese soplo del espíritu hay dos aspectos que debemos conocer:

    • La sabiduría: tanto divina como humana.
    • La revelación: la declaración de lo recóndito.

    De esta manera que la revelación siempre manifestará un conocimiento relacionado con Dios el cual tiene el poder de transformar nuestras vidas.  Es por eso que sin la revelación  nunca se puede tener un conocimiento íntimo acerca de Dios.

    Otro de los términos que debemos considerar aprender es “entendimiento” que proviene del griego “dianoia” que significa: la mente como la capacidad para comprender, sentir y discernir.  El entendimiento es el que distingue, separa y organiza los pensamientos.

    El apóstol Pablo, al respecto utiliza la frase “ojos del entendimiento” para referirse al que puede ver más allá de lo que observa. El Señor ya nos ha otorgado la esperanza y los tesoros de la gloria de su herencia.  Así que cuando obtenemos la revelación, nuestros ojos son alumbrados y podemos discernir todo lo referente a Dios y al mundo espiritual.

    Por otro lado, existe algo fundamental que debemos considerar y es que Dios es eterno e infinito y es principio y fin, así que nunca podremos conocer todo acerca de él en un solo día.  Sin embargo si podemos avanzar y aprender acerca de la revelación y tener más conocimientos acerca de nuestro Padre, porque Dios quiere que lo conozcamos profundamente. Tal como lo señala la palabra:

    “seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”.  (Efesios 3:18-19)

    Al respecto existen diferentes dimensiones espirituales en las que necesitamos crecer para acercarnos a su revelación. Para conocer su anchura, longitud, profundidad y altura de tales dimensiones.  Aunque esto excede nuestras capacidades podemos alcanzarla con la ayuda del Espíritu. Dentro de estas dimensiones espirituales encontramos:

    • La palabra de Dios
    • El Espíritu Santo
    • La Gloria de Dios
    • El propósito de Dios
    • El reino de Dios

    Cuando se tiene esta verdad, es decir, esta revelación, es un arma mortal para nuestro enemigo y podemos vencer las tinieblas que pretendan apartarnos de Dios. Esto se puede apreciar en su palabra:

    “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”  (1 Corintios 2:12)

    La revelación de Dios te otorga el don de “ver”

    El apóstol Pablo nos hace una mención muy relevante, donde nos dice que no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el que proviene de nuestro Señor. Además nos señala diversos aspectos que se deben considerar si queremos tener el espíritu de sabiduría y de revelación que nos permite más allá de lo que ven nuestros ojos y nos acerca a la luz que es Cristo, tales como:

    • La demostración de Espíritu y poder.
    • La sabiduría de los hombres.
    • La sabiduría oculta
    • Cosas desconocidas por el hombre
    • La profundidad de Dios.
    • La Procedencia del Espíritu
    • Del hombre natural y el hombre espiritual.
    • La mente de Cristo.

    Este apóstol nos revela la dimensión espiritual y nos demuestra el poder del Espíritu y finaliza con el hombre espiritual cuando posee la mente de Cristo.  De esta manera se activa la mente espiritual para que nuestros ojos sean abiertos y podamos ver aquello que estaba oculto. Tal como lo revela la palabra:

    “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombres Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios” (2 Corintios 9-10)

    Puedes leer: La herencia espiritual y su significado en nuestra vida según la biblia

    La revelación alumbra los ojos del entendimiento

    El apóstol Pablo resalta la importancia del espíritu de sabiduría y revelación, donde dice que éstos vienen para alumbrar los ojos del entendimiento. De igual forma agrega la palabra conocer para referirse al conocimiento que debemos tener acerca de las riquezas de la gloria de su herencia en los hijos.  Tal como lo revela su palabra:

    “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1:18)

    En este sentido como hijos de Dios y fieles creyentes necesitamos saber que tenemos acceso a las riquezas de nuestro Padre a través del espíritu de sabiduría y revelación que se nos ha dado mediante Cristo, quien es la luz del mundo, el camino y la vida.

    Sin embargo para llegar a tener pleno conocimiento de nuestro Padre debemos tener un corazón dispuesto a conocer lo que antes nos era oculto, ya que nuestros ojos espirituales serán abiertos en la medida en que mantenemos una comunión con Dios.

    En este sentido debemos comprender la diferencia entre tres aspectos importantes en la vida de un creyente, tales como revelación, fe y conocimiento. Aunque estos tres términos están relacionados, no son lo mismo. Pero una nos lleva a la otra.

    Por su parte, la revelación se refiere a desvelar lo oculto, quitar el velo y dejar al descubierto aquello que no se había visto. Tal como lo revela la palabra:  “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”  (Hebreos 4:13)

    Por otro lado, la fe se refiere a creer con convicción en aquello que no podemos ver y que sentimos en nuestro corazón. Conocer es cuando sabemos la existencia de algo, bien sea invisible o visible. Tener conocimientos sobre algo en específico.

    Estos tres aspectos dentro del reino de Dios funcionan de la siguiente forma: El Señor conoce, nos pide que creamos fielmente y con convicción, y nos da el regalo de la revelación y la sabiduría que van de la mano.

    Así que Dios no necesita creer algo que él ya conoce, ya que la fe se trata de esperar algo con la convicción de que se dará. El Señor lo sabe todo, es Omnisciente, y todas las cosas están abiertas y desnudas ante sus ojos.

    Por esta razón, nosotros somos los que necesitamos creer en aquello que no vemos, pero que Dios ya conoce.  Dios nos manda a creer lo que él ya conoce, pero que nosotros no logramos ver muchas veces por nuestra ignorancia y porque no buscamos de él. Al respecto su palabra nos dice lo siguiente:

    “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar Mas habéis dicho: Jehová nos ha levantado profetas en Babilonia” (Jeremías 29: 11-15)

    En este sentido, Dios nos otorga el espíritu de sabiduría y revelación para que podamos conocer las cosas que él ya sabe y que quiere que nosotros sepamos para así crecer espiritualmente y vencer al enemigo y proclamar las buenas nuevas de nuestro Padre, que es lo que nos demanda a hacer. De esta manera podremos tener acceso al reino de los cielos, que es de donde procede el Espíritu bendito de Dios y el cual nos proporciona la sabiduría de lo alto y no la del hombre que es limitada.

    Así que Dios ya conoce los planes, pero nos corresponde a nosotros como sus hijos y creyentes de Cristo, creer en aquello que no logramos ver. De esta forma, la revelación nos permite ver en el espíritu lo que Dios ya conoce, donde se activa el poder de nuestra fe.

    En este sentido Dios tiene una vida eterna en el reino de los cielos para aquellos que en él creen y confían y nos las revela mediante el Espíritu Santo de Jesucristo, quien dio su vida por cada uno de nosotros y nos dejó su espíritu para que seamos consolados de todas las aflicciones y para que conozcamos las cosas ocultas de Dios.

    Por lo cual a través de su presencia todo será revelado. Tal como lo dice su palabra: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3)

    Te puede interesar leer: La sabiduría de Dios y Su Significado Según la Biblia

    Sandra Faría

    Hija y sierva de Dios, Profesora en el área de Lengua y Literatura, Magíster en Literatura Latinoamericana, egresada de la UPEL-Maracay. Con experiencia en la docencia, en la redacción y edición de artículos en diferentes blogs en la web.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir

    Utilizo cookies propias, de análisis y de terceros para mejorar la experiencia de navegación por mi web. Y en algunos artículos, para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias según el análisis de tu navegación. Pero solo es para seguir ofreciendo contenido de calidad en el blog de manera totalmente gratuita. Puedes informarte más profundamente sobre qué cookies estoy utilizando y desactivarlas si quieres (algo que agradecería que no hicieras) Más Información

    logo

    ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

    Te enviaremos contenido interesante y nuevo en el mundo cristiano

    Ya casi estás suscrito, te hemos enviado un Email. Debes ir a tu correo y dar click en CONFIRMAR, para que todo funcione bien y podamos comunicarnos contigo.

    ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

    Te enviaremos contenido interesante y nuevo en el mundo cristiano

    ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

    Te enviaremos contenido interesante y nuevo en el mundo cristiano