Significado de la amistad con Dios según la biblia

La amistad con Dios debe ser uno de los mayores anhelos  que debemos tener los creyentes para mantener una vida llena de la presencia de él y de su ayuda incondicional. Nosotros fuimos creados por Dios para que demos nuestro corazón, ánimo, entusiasmo y alegría a los que nos rodean y también para recibir aquello que damos de corazón.

No hemos sido creados para vivir de forma aislada, sino que nos necesitamos unos a otros. Tal como lo revela la palabra: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13)

Te invito a leer: Lo Que Dice La Biblia Sobre La Amistad: En Todo Tiempo Ama El Amigo

En este sentido Dios nos mostró este principio a cuando envió a su hijo a este mundo a impartir la enseñanza más importante, la cual es amarnos unos a otros, ya que si hacemos esto estaremos cumpliendo la voluntad del Señor al poner en práctica el amor.

Índice De Contenidos

    Características de la amistad con Dios

    Dios es nuestro amigo y no espera a que nos merezcamos ese honor, simplemente nos ama y nos acepta. A través del pacto divino somos justificados y perdonados, y así nos demostró su amistad y fidelidad. Por lo cual el mejor regalo que podemos tener es ser amigos del Señor.

    Sin embargo Dios no pretende mantener una amistad solo entre él y nosotros, él quiere que esa amistad y esa comunión sirva como ejemplo para que mejoremos en nuestras relaciones con los demás, haciendo lo que Jesucristo nos enseñó: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. (Eclesiastés 4.9, 10)

    En este sentido, la palabra de Dios nos enseña que debemos amar a nuestro prójimo y ofrecerle nuestra amistad, así como lo hizo Jesús en la tierra, que cargó la cruz por nosotros, asumiendo la culpa por nuestros pecados. Esto nos los enseña su palabra: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Gálatas 6:2).

    En la actualidad, el concepto de amistad está basado en los contactos que se tienen en las redes sociales, donde se interactúa con los demás, publicando videos y fotos que nos mantienen en contacto en diferentes partes del mundo.

    Sin embargo la amistad va mucho más allá de eso y nuestra amistad con Dios sobrepasa todas las expectativas y todo entendimiento porque es incondicional, eterna, llena de misericordia, comprensión y amor. No guarda rencor y no es interesado. Tal como lo revela la palabra:

    “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará” (1 Corintios 13:4-8 )

    De esta manera la verdadera amistad debe estar basada en el amor, comprensión y tolerancia, haciendo siempre la voluntad de Dios que es perfecta, siguiendo las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo y amarnos unos a otros en todo momento. Dejar atrás el rencor y los intereses personales.

    Los estilos de vida de la modernidad van en contra de lo que verdaderamente es la amistad, ya que la vida está llena de contratiempos, donde el estrés, la rutina y los intereses personales se apoderan de todos. Por lo cual no hay tiempo para desarrollar la amistad, a la cual solo le dedicamos lo que nos sobra de nuestro preciado tiempo.

    Sin embargo nuestra amistad con Dios no es así porque él está para nosotros en todo momento y podemos mantener siempre la comunión con él.  Pero en este mundo debemos convivir con los demás, y tener amigos es algo que todos necesitamos para obtener el apoyo en diferentes situaciones. También para compartir, divertirse y disfrutar de la vida sanamente.

    Dios ha puesto los amigos para que nos ayudemos mutuamente y nos respaldemos en todo momento. Nos exhorta a escoger bien las amistades y tener siempre presente a Dios como el centro de nuestra vida, ya que no podemos caer en la idolatría.

    Su palabra nos revela lo siguiente:  “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?” (Eclesiastés 4:9-11)

    De esta manera Dios nos demanda a que seamos buenos amigos y nos respaldemos unos a otros en todo momento. Pero primeramente debemos fortalecer la relación con nuestro Señor y pedirle siempre su dirección, para de esta manera poder vivir conforme a su voluntad y animar a los demás a que sigan sus caminos.

    Así que para mantener una amistad con Dios conforme a lo que demanda su palabra debemos conocer las características que ésta debe tener:

    1.- Amor incondicional

    En algún momento de nuestra vida podemos encontrarnos sin salida, vacíos, tristes y desolados, y en esos instantes es cuando nos acordamos de Dios. Lo cual es un error porque debemos buscar a nuestro Padre en todo momento y no solamente en los momentos de angustia.

    amistad con Dios

    Un ejemplo vivo del amor incondicional nos los dio Jesucristo, quien mostró con sus acciones lo que es ser un amigo verdadero, ya que nunca se apartó de Dios, a pesar del dolor y humillación que estaba sintiendo. Tal como lo revela la palabra:

    “Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:42-45).

    Así que Jesucristo de forma voluntaria dio su vida para salvar a la humanidad que no merecía tal regalo. Por lo cual si vamos a tener amistades, debemos seguir el ejemplo de Cristo y amarnos en rectitud y sin esperar nada a cambio.

    2.- Apoyo en las pruebas

    Por lo general cuando estamos pasando por pruebas difíciles tenemos la tendencia a encerrarnos en nosotros mismos y podemos caer en el error de reprochar a Dios y cuestionar nuestra fe.

    Sin embargo debemos saber que nuestro Padre tiene un propósito en cada prueba que nos coloca y nos da fortaleza para poder superarla, ya que él sabe que lograremos vencer la adversidad y saldremos victoriosos. Tal como se aprecia en su palabra:

    “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla” (1 Corintios 10:13)

    Por otro lado, cuando estamos pasando por momentos de gran contienda y tribulación, nos alejamos de los demás y nos encerramos en nuestro dolor porque no queremos causar malestar en los demás. Pero los verdaderos amigos van a querer darte ese apoyo que tanto necesitas. Así que debes estar abierto al amor, comprensión y cariño de los demás, y entender que todo es pasajero.

    En el libro de proverbios podemos apreciar la manera en la cual un verdadero amigo actúa en medio de la adversidad:

    “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17) afirma que un amigo”. De esta forma los verdaderos amigos tienen la disposición de sobrellevar las adversidades con tal de estar el uno para el otro cuando así lo necesitan.

    Esto tiene que ver con el hecho de escuchar a esa persona que necesita hablar, estar en oración y compartir su dolor. Darle ánimo, compañía, palabras de aliento, todo eso lo reconfortará y lo ayudará significativamente en esos momentos de gran tribulación.

    3.-  El gozo del Señor

    Una de las características de la amistad con Dios es que nos proporciona gozo en nuestro corazón, un gozo que sobrepasa todo entendimiento, y es el mismo gozo que debemos sentir por nuestros amigos, alegrándonos de sus éxitos, sin sentir envidia. Tal como la palabra nos exhorta a hacerlo:

    “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión” (Romanos 12:15-16)

    Esto puede resultar algo difícil, ya que en un mundo tan competitivo y cruel, celebrar el triunfo de otros, no es algo muy común. Pero los creyentes en Cristo debemos actuar conforme a su palabra y seguir su ejemplo en todo momento, tanto en los momentos de adversidad como en aquellos momentos exitosos de nuestros amigos.

    Según nuestro Padre Celestial los verdaderos amigos se alegran por el éxito de otros y sus bendiciones, a pesar de que esto opaque al otro. Pero los amigos leales ansían la felicidad de su prójimo y se cuidan mutuamente sin ninguna condición.

    4.- La amistad con Dios edifica en todo momento

    Dios sin duda edifica nuestra vida a cada instante, y en su palabra podemos apreciar versículos que nos ayudar a fortalecernos, bendecirnos y ayudarnos en todo momento. De eso se trata la amistad con Dios, de sentir seguridad cuando estamos en su presencia, cuando leemos su palabra, cuando oramos y adoramos al rey de reyes y Señor de Señores.

    De la misma forma, Dios quiere que tengamos amigos que nos edifiquen y poder nosotros edificarlos y ayudarlos cuando estén necesitados, tal como lo revela la palabra:

    “Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre” (Malaquías 3:16).

    Así que dentro de una amistad verdadera, se debe tener como tema de conversación el plan que el Señor tiene para nuestra vida, y esto debe servir de bendición, ya que entre hermanos se deben confortar y edificar para no caer en tentaciones y seguir en rectitud que es la voluntad de Dios.

    Te puede interesar leer: Cómo Se Recibe la bendición de Dios. Reflexión

    5.- Amable corrección

    El padre que ama a su hijo, lo corrige, y de esa forma Dios nos exhorta, nos hace correcciones mediante su palabra, donde podemos apreciar la perfecta voluntad de nuestro Padre y comprender su propósito en nuestra vida para nuestra salvación. Esto se puede apreciar en su palabra:

    “He aquí, cuán bienaventurado es el hombre a quien Dios reprende; no desprecies, pues, la disciplina del Todopoderoso” (Job 5:17)

    En este sentido, la biblia además nos exhorta a que seamos amigos que aceptan correcciones y consejos de buena manera, y no estar a la defensiva, ya que la amistad también se trata de ser honestos unos a otros y aceptar las fallas para poder remediarlas y mejorar día a día como creyentes fieles a Dios.

    Al respecto la palabra de Dios nos dice en el libro de Proverbios 27:5-6 “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece”.

    El verdadero amigo según Dios te hará saber cuando estés cometiendo algún error y te estés dejando llevar por las cosas del mundo. A veces hay cosas que nosotros no podemos ver y que los demás si perciben, y esto incluso es algo muy favorable ya que nos alerta hacia las cosas malas y los aleja del peligro.

    6.- Tiempo juntos

    Otra de las características importantes de la amistad con Dios es dedicarle tiempo a él, ya que se debe mantener la comunión en todo momento. Tal como nos exhorta su palabra: “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma” (Deuteronomio 4:29)

    De igual forma debemos dedicarle tiempo a nuestros amigos aquí en la tierra para que sepan que pueden contar con nosotros, haciéndoles sentir nuestra presencia en sus vidas y en sus situaciones. A veces es bueno acercarse y dar una mano amiga al necesitado, tal como lo enseñó Jesucristo cuando vino a este mundo para darnos vida y vida en abundancia.

    Puedes leer: Análisis del versículo "Mas buscad primeramente el reino de Dios"

    Anuncios
    1. Aurelia perez dice:

      Me gustaria que me envaira esrudio biblico

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir