Camino hacia la doble unción de Dios - 4 Pasos a seguir

El Camino hacia la doble unción de Nuestro Padre Celestial está lleno de bendiciones de lo alto, de abundancia espiritual y de regocijo en el Señor, quien nos da la paz que sobrepasa todo entendimiento y nos refresca el alma con su presencia. Gracias a la unción de Dios podemos sobrellevar las adversidades de la vida.

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Ciertamente vivimos en el mundo y debemos convivir con los demás, tener una rutina, trabajar, estudiar, entre otras cosas. Pero realmente como Hijos de Dios, no pertenecemos a este mundo porque estamos sellados con su Santo Espíritu. Tal como lo revela su palabra:

“Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (2Corintios 1:21-22)

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    El camino a la doble unción de Dios

    A todos los creyentes les gustaría recibir una doble unción del Señor y bendiciones sobreabundantes que regocijen nuestra alma y santifiquen nuestra vida. Sin embargo muy pocos están decididos a buscarla y por eso no reciben todo lo que Dios tiene para ellos.

    Esto sucede porque muchos creyentes no están dispuestos a obedecer a Dios y a hacer su santa voluntad. Simplemente esperan recibir las bendiciones sin hacer al menos el intento por hacer lo que Dios nos pide. Se conforman con lo que tienen y reciben de él, pero no se atreven a ir más allá de sus límites y activar el poder y la unción del Señor.

    En la actualidad, dentro de las iglesias hay cristianos que son muy haraganes. Personas que no se instruyen en la palabra, que no oran constantemente, no alaban, no adoran. Solamente ocupan un banco en la iglesia, donde quizás sus pensamientos estén en otro lugar.

    Esto se debe erradicar porque somos instrumentos de Dios, y por eso debemos servirle a Dios, aprender cada día de su palabra, mantener la comunión con nuestro Padre, exaltar su nombre cada día de nuestra existencia porque nos ha sostenido hasta este momento.

    Ser agradecidos es una manera de activar la doble unción de Dios, arrepentirse de corazón, quebrantarse delante de su presencia nos acerca más a él porque él no rechaza a sus hijos cuando lo buscan: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmos 51:17)

    En este sentido, si buscas a Dios de corazón, él no te rechazará y por el contrario te ayudará en tu aflicción. Pero debes buscarlo de corazón diariamente, no debes ser conformista, ya que el diablo puede utilizar esto en tu contra, abriéndole las puertas al diablo, quien desea acabar con la obra de Dios en la tierra, y por eso infiltra a los falsos maestros y predicadores.

    Así que como creyente debes dejar de ser apático y prepararte, instruirte en la palabra para que nadie pueda engañarte y persuadirte en las falsas doctrinas. Existen muchas personas con buena apariencia que manipulan, tergiversan y se aprovechan de aquellos que son débiles en la fe.

    En la actualidad existen muchas personas que caen en este tipo de manipulaciones, donde se dejan engañar por las falsas enseñanzas acerca de lo que es la prosperidad, la Nueva Era, la sexta de los G 12, entre otras falsas doctrinas que nada tienen que ver con el mensaje que realmente hay que proclamar, que es el mensaje de salvación de salvación de Jesucristo.

    Entonces estamos hablando de falsos predicadores que anuncian que las bendiciones se pueden adquirir mediante ciertos utensilios como pañuelos, cruces, amuletos y se justifican con la biblia, descontextualizándola en todo sentido. Pero si tú eres un creyente que está firme en la roca que es Cristo, no podrán engañarte ni manipularte porque conoces la palabra y tienes la unción del Espíritu Santo.

    Qué debemos hacer para recibir la doble unción de Dios

    Para responder esta interrogante es importante y necesario escudriñar las escrituras, en la cual podemos encontrar a grandes personajes bíblicos que nos sirven de ejemplo y que sus testimonios revelan el poder de Dios y de su unción en la vida de sus hijos.

    Eliseo y Elías fueron grandes personajes de las Santas Escrituras que nos revelan la manera en la que podemos recibir una doble unción de Dios, tal como lo revela la palabra en la siguiente cita bíblica:

    “Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino”  (2Reyes 2:9-11)

    A partir de los detalles históricos que encontramos en la vida de éstos personajes podemos descubrir o considerar cuatro pasos fundamentales que debemos seguir para recibir una doble unión de nuestro Padre Celestial:

    1.- Deja tu lugar de seguridad y confort

    Tomando como referencia los testimonios que se encuentran en la iglesia, podemos tomar a “Gilgal” como palabra clave para analizar este primer paso, ya que esta ciudad representaba distintas cosas. Fue una ciudad que representa la primera región conquistada por Josué, por lo cual era considerado un lugar seguro. Era un campamento de Israel al oeste del Jordán y al este de Jericó.

    En este lugar Samuel fue juez, y Saúl fue hecho rey; luego fue usada para el culto ilícito. De igual forma, fue la morada de los profetas en el norte de Israel y  fue la ciudad donde el pueblo judío había celebrado la primera Pascua.

    En este sentido, Gilgal representa el nuevo comienzo de este pueblo. Constituía un lugar seguro y cómodo para Elías y Eliseo. Sin embargo, el llamado del Señor era que salieran de ese lugar para así cumplir el mandato del Señor. Esto se puede apreciar en la palabra:

    “Cuando el Señor estaba por llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías y Eliseo estaban en camino desde Gilgal” (2 Reyes 2:1)

    En este sentido, todos hemos creado nuestra zona de confort, donde nos sentimos seguros y protegidos. Pero no nos atrevemos a ir más allá y experimental la doble porción de la unción divina.  Así que muchos no están dispuestos a dejar esta zona de comodidad y seguir el mandato del Señor, ya que no se atreven a asumir su posición en el campo de batalla espiritual.

    Debemos recordar que Dios no nos ha llamado a quedarnos encerrados en nuestro lugar de comodidad, sino que nos ha llamado a estar en el campo de batalla espiritual. Nos ha llamado a proclamar el mensaje de salvación en todas las naciones, a toda criatura: “…Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura…” (Marcos 16:15).

    De esta manera que si queremos recibir la doble unción de Nuestro Padre Celestial, lo primero que debemos hacer es salir de nuestro Gilgal, de nuestra comodidad, y hacer la voluntad de Dios, porque él estará con nosotros en cada una de las batallas que debamos librar y nos dará fortaleza y valentía para asumir ese reto, tal como lo dice la palabra:

     “…Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio…” (2 Timoteo 1:7)

    En este sentido, nuestras bendiciones comienzan en Gilgal que es el lugar que nos proporciona seguridad mediante nuestra fe. Pero continúa cuando estamos preparados para salir y asumir retos espirituales para la gloria y honra de nuestro Señor Jesucristo.

    2.- Acércate a la presencia de Dios

    Para recibir la unción de Dios en nuestras vidas debemos estar cerca de Dios, manteniendo la comunión con él, leyendo la palabra, adorando y alabando a nuestro Señor en todo momento. En la palabra podemos ver la manera en la que Elías y Eliseo no dejaban de alabar el nombre de Dios y de hacer su voluntad, tal como se aprecia en el siguiente pasaje:

    “Y Elías le dijo a Eliseo: —Quédate aquí, porque el Señor me dijo que fuera a Betel. Eliseo respondió: —Tan cierto como que el Señor vive y que tú vives, ¡nunca te dejaré! Así que descendieron juntos a Betel” (2 Reyes 2:2)

    En esta cita podemos decir que la palabra clave para conseguir la doble unción del Señor es “Bet-el” que significa “casa de Dios”. Esto nos indica que como creyentes debemos buscar más de Dios en cada instante de nuestra vida.

    Camino hacia la doble unción
    Camino hacia la doble unción

    Sin embargo, esto tiene que ir más allá de asistir a las congregaciones, participar en los eventos, recibir el discipulado. Un creyente debe buscar la presencia de Dios para activar su poder y proclamar que Cristo es nuestro Dios y tiene el poder para bendecir a su pueblo y liberarlo de la esclavitud del pecado. Ese es el verdadero mensaje que debe ser impartido.

     Lo cual como fieles creyentes, tenemos que buscar más de Dios en todo momento. Como fieles creyentes tenemos que buscar siempre acercarnos al trono de gracia, tenemos que buscar llegar a la presencia de Dios. Pero esto consiste en mucho más que asistir a la congregación, o participar en eventos especiales. Tal como lo señala la palabra:

     “…Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca…” (Hebreos 10:24-25)

    De esta manera, no se trata de dejar de congregarnos, se trata de no estancarnos en nuestro sitio de confort. Se trata de ir más allá de los límites y buscar la doble unción que nos corresponde como Hijos de Dios, sellados por la Gracia de su Santo Espíritu.

    3.- Alaba y bendice a Dios en todo momento

    Vamos ahora a analizar el siguiente pasaje bíblico: “…Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó…” (2 Reyes 2:4)

    Aquí la palabra clave es “Jericó”, la cual era una ciudad más fortalecida que había existido en los tiempos de la antigüedad. Sin embargo, a pesar de toda esa fortaleza de tal lugar, Dios la entregó en manos de Josué. Tal como se aprecia en la palabra:

     “…Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron…” (Josué 6:20)

    En este sentido, ellos gritaron en señal de triunfo; hicieron un grito de júbilo, y las paredes fuertes de Jericó cayeron, demostrando de esta forma el poder de Dios al destruir las murallas.

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    De esta manera que para recibir bendiciones sobreabundantes en nuestra vida, debemos derribar los muros que nos separan del Señor, y alzar un grito de júbilo, exaltando y glorificando al Dios Todopoderoso, al Señor de Señores.

    Este grito no solo debemos hacerlo cuando estemos en victoria sino cuando estemos atribulados y abatidos, porque cuando soy débil, soy fuerte.

    4.- Supera la adversidad de la mano con Dios

    Con Dios podemos superar todas las adversidades que se nos presenten en la vida, podemos traspasar fronteras y llegar a conocer lugares espirituales que antes no conocíamos.

    De esta manera, debemos dejar el temor atrás, fortalecernos en el Señor y enfrentar al enemigo con el poder del Espíritu Santo, quien derraba una doble unción para los Hijos que lo buscan con todo el corazón.

    Así que esa es la misión del cristiano, batallar en todo momento contra las huestes malignas que pretender destruir la obra de Dios en la tierra. Así que debes levantarte en el Nombre del Señor y pelear la buena batalla que él nos ha encomendado, para su gloria y honra.

    Al seguir analizando la palabra encontramos que otra de las palabras claves es “Jordán”: “…Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos…” (2 Reyes 2: 6)

    El Jordán se refiere al río que separó al pueblo de Dios de la Tierra Prometida, así que es una representación de los obstáculos que el pueblo del Señor tuvo que superar para poder entrar en la Tierra Prometida.

    De esta manera, si como creyentes queremos obtener una doble unción de Nuestro Señor, debemos atravesar el Jordán, superar las barreras, derribar los muros que no nos permiten acceder a las bendiciones y fortalecernos en el Señor cada día, cada instante.

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