4 Razones por las Cuales la Oscuridad no Tiene Sentido

La oscuridad no tiene sentido. Es la ausencia de la luz. No se puede encontrar en ella el camino correcto para andar en lo que beneficia a la humanidad.

Dios en su ser y su voluntad no puede ser encontrado en ella. La sociedad es dominada por las obras que se hacen en su entorno, y en su desviación, tiende a amar lo que se hace en este ambiente.

El ser humano vive esclavizado a ella y decididamente perdido en este mundo. Vive un vida sin sentido en ella. En este estudio vamos a apropiarnos de 4 razones por las cuales la oscuridad no tiene sentido.

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    .- La primera razón por la cual la oscuridad no tiene sentido es que las tinieblas ciegan el entendimiento del hombre.

    Esta primera razón por la cual la oscuridad no tiene sentido es porque el hombre es incapaz de encontrar a Dios a través de sus propios razonamientos. Aquí vamos a ver la causa de esta ceguera espiritual.

    4 Razones por las Cuales La Oscuridad No Tiene Sentido

    El hombre originalmente  cegó su entendimiento desde el principio, cuando prefirió obedecer a la mentira del diablo que la verdad de su creador ( Gen 3; Ro 1.21, 25), por eso es incapaz de escoger lo correcto en su discernimiento, porque Dios les entregó a una mente reprobada (Rom 1.28).

    No puede reconocer la maravillas de Dios que él le mostro en la creación (Ro 1.19-20), habla de cualquier teoría sobre el principio de la humanidad con tal de negar el hecho de que Dios es el Creador, y es Dios sobre su vida.

    Perdió la capacidad, en su naturaleza caída, de comprender el evangelio, y lo llama locura (2 Co 1.18).

    Pero no solo perdió esta capacidad de conocer a dios en sui naturaleza, sino que decidió no tener en cuenta a Dios, enredándose en sus propios razonamientos y su corazón fue entenebrecido, actuando con bajeza moral en todos sus aspectos  y ciego en cuánto a la búsqueda de Dios.

    Entonces, siempre anda buscando quien le haga entender las cosas, porque la oscuridad no le deja ordenar su Dios con respecto a Dios, la creación y su prójimo (Job 37.19).

    No sabe, no entiende, va y viene en la tinieblas y confunde el bien con el mal (Isa 5.20). En ese estado, todo lo considera bajo la óptica de las tinieblas (Lc 11.34), y obtiene como resultado un entendimiento entenebrecido y por lo tanto, ajeno de la vida de Dios a causa de su ignorancia (Efe 4.18). Es ciego y guía de ciegos, y por eso, ambos caerán en el mismo barranco.

    Solamente Dios, que  revela lo profundo y lo escondido, el que conoce lo que está en tinieblas, y con quien mora la luz (Dan 2.22), a través de la revelación de su plan de salvación mostrado en su Palabra, puede arrojar luz y vida al hombre caído, para que pueda ver la luz a por causa del amor y la misericordia de Dios.

    Pidamos a Dios que alumbre la  oscuridad de nuestro entendimiento (2 Sam 22.29) para poder salir de esta ceguera espiritual, en la cual la oscuridad no tiene sentido.

    .- La segunda razón por la cual la oscuridad no tiene sentido es que corrompe la moral.

    La consecuencia de un entendimiento entenebrecido y reprobado por Dios es una vida de desenfreno. El hombre que no puede entender la voluntad de Dios, da rienda suelta a las bajas pasiones de su corazón, y practica lo que Dios aborrece, porque  la sociedad lo considera cotidiano, normal, placentero y hasta progresista.

    Hoy, el homosexualismo, lesbianismo, los transexuales, los bisexuales son aceptados por la sociedad como sexos alternativos. En las redes sociales abundan la pornografía, la zoofilia, la pedofilia y la prostitución infantil como medios de comercio y para ganar seguidores.

    El adulterio es considerado como normal, y se llega admirar a la persona que lo practica y considerarlo hasta afortunado. Las causas sociales, como los movimientos feministas, se desvirtúan en hechos vergonzosos y violentos, mujeres marchan desnudas para reclamar sus derechos, cometiendo actos vandálicos en contra de las personas y la propiedad, a manera de llamar la atención para que sus causas sean admitidas.

    El apóstol Juan dice en el Evangelio escrito por él, que la razón del juicio de Dios sobre la humanidad es que los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas, y piensan que en lo oculto no van a ser descubiertas; y el que actúa mal, aborrece la luz. (Jn 3.19-20). El hombre dice andar en luz y aborrece la verdad, es una contradicción. Dice andar en luz y odia su prójimo, acechando de  él en la oscuridad.

    Por eso la oscuridad no tiene sentido cuando la moral se pierde por causa de ella.

    .- La tercera razón por la cual la oscuridad no tiene sentido es porque es el ambiente que reina en las prisiones eternas.

    El hombre en su oscuridad espiritual niega la realidad del infierno.  Inclusive algunas religiones pseudo cristianas se hacen eco de esta percepción y la promulga en sus predicaciones. Es inconcebible para la mente humana un dios iracundo que vaya a juzgar al mundo y condenarlo a prisiones eternas de oscuridad. Hablan de que Dios es amor y por lo tanto no puede haber un infierno que castigue eternamente al hombre.

    Nada más lejos de la realidad bíblica. Dios habla en su palabra de prisiones eternas donde reina la oscuridad. Así va  a ser el ambiente de las personas que se hagan acreedoras del juicio de Dios.

    El apóstol Pedro nos habla sobre ello en su segunda epístola. Habla del  castigo eterno de los ángeles que se revelaron contra Dios, y fueron encerrados en prisiones eternas de oscuridad y reservados para  el día del juicio final (1 Pe 2.4).

    Y en versículo 17, habla de los falsos profetas y maestros que han negado la realizada de la gracia y la santidad de Dios y enseñaron al pueblo a caer en todas las disoluciones y corrupciones moral que son consecuencias de su oscuridad espiritual, para los que la oscuridad más densa está reservada para siempre (1 Pe 2.17)

    Es inevitable hablar de las prisiones eternas de oscuridad sin hablar del juicio de Dios. Dios no haría daño a nadie si dejara al mundo caído en su propia oscuridad y les juzgará, porque  esto es responsabilidad de cada quien delante de él.

    Ciertamente Dios es misericordioso, pero también es justo. En su justicia exige que los pecados cometidos en contra de su majestad sean castigados con el ,mayor castigo, que son penas eternas en prisiones de oscuridad eterna.

    Dios no tendrá por inocente al malvado (Ex 34.6-7). Así que si Dios quisiera, no haría injusticia a nadie si todos los que han pecado contra él desde Adán y Eva y que han permanecido en sus pecados, sean condenados por Él. (Ro 3.23; Ro6.23). El libro de Apocalipsis habla del juicio final y de sus diferentes aspectos. Vayamos al texto en Apocalipsis 20.11-15:

    Lo primero que dice es que Cristo se va a presentar sentado en un gran trono blanco, y que todos grandes y pequeños, vivos y muertos se presentarán ante él, el juicio es inevitable para cada ser humano desde el principio hasta el final de la humanidad. No habrá sitio donde esconderse de la presencia del Juez, Jesucristo. No se puede escapara a esta realidad.

    Luego el texto nos dice que van a ser abierto los libros y el libro de la vida, el libro de la vida es donde están registrados todos aquellos que confesaron a Jesucristo como Señor y Salvador, se arrepintieron de sus pecados y empezaron a vivir bajo la voluntad y el señorío de Cristo.

    Estos no sufrirán castigo, sino que disfrutarán eternamente de vivir en la presencia del Señor en medio de su gloria. Los otros libros serán abiertos, donde se encuentran todas las obras de los hombres, es decir, las conciencias. la conciencia del hombre es imborrable, de allí no se escapa ninguna obra que sea evaluada por ella.

    Es lo que se llama en informática un archivo encriptado, que no se puede modificar. Todos los registros de las obras del hombres están asentados en su conciencia. Hagamos un ejercicio de abstracción: pensemos por 20 segundos en la peor cosa que hayamos hecho recientemente o en el pasado, y ella de seguro vendrá a nuestra mente.

    Impresionante ¿Verdad?. Bueno todas las conciencias serán abiertas delante de Dios (Mr 4.22), y para que los que van a ser juzgados por sus obras, les informamos  que éstas tendrán que coincidir 100% con la ley de Dios santo. ¿Cómo hacer que tu conciencia coincida 100% con la ley de Dios por la cual vamos a ser juzgados y escapar de las prisiones eternas?.

    Si hay solución, de tal manera que la oscuridad no tiene sentido para el creyente que puede ser salvo de la prisiones eternas de oscuridad en Jesucristo. Necesitamos ser justificados delante de Dios en Jesucristo, para que nuestra conciencia pueda coincidir 100% con la ley de Dios. Para esto vamos a la cuarta razón

    .- La cuarta razón por la cual la oscuridad no tiene sentido es porque  Jesucristo es la luz del mundo.

    La oscuridad no tiene sentido porque podemos andar en la luz de Jesucristo. Jesucristo es la luz verdadera que alumbra a todo hombre (Lc 1.79) y sobre quien no prevalece la oscuridad.  El vino para que creamos en la luz y no permanezcamos en las tinieblas, de tal manera que podamos practicar las obras que pueden ser manifiestas en la luz y no andar ocultando nuestras malas obras en la oscuridad.

    El murió por nosotros en la cruz para pagar por nuestros pecados y resucitó para presentar a la naturaleza humana muerta al pecado e inocente delante Dios. Así somos justificados ante el Padre para empezar a tener luz en nuestro conocimiento de Dios, sacar las tinieblas de nuestros corazones y empezar a andar en las obras de luz que Dios quiere que andemos.

    El nos saca de las tiniebla a su luz admirables para que anunciemos las grandes virtudes de aquél que nos salvó. Somos utilizados por Dios para ser luz del mundo, luminares en esta sociedad oscura, de tal manera que podamos ayudar con nuestra luz que proviene de Jesucristo a nuestro prójimo para ser rescatado de la oscuridad de la muerte y el juicio de Dios. Demos gracias a Dios pro alumbrarnos con la luz de Jesucristo.

    Amados, podemos lograr el hecho que la oscuridad no tiene sentido en nuestras vidas confesando al Señor Jesucristo como nuestro Señor y salvador, aceptando su luz y empezar una nueva vida en el conocimiento de él, dejando de tropezar en la oscuridad con nuestras obras y reprendiéndolas, y pasar a mostrar en las obras de la luz que somos hijos de luz en medio de esta generación oscura, malvada y perversa. ¿Dios nos bendiga!

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