No debes seguir así: En la incertidumbre existencial.

Algo está mal, no debes seguir así. La sociedad no está ofreciendo en ninguno de sus aspectos las respuestas a tus demandas de felicidad, bienestar emocional y espiritual, y confianza en el futuro. El camino que has tomado no parece ser el correcto. No debes seguir así, te muestro como encontrar las soluciones a este dilema.

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    No debes seguir así: En la incertidumbre existencial.

    No puedes dejarte arrastrar por la incertidumbre de la época. Una incertidumbre que es producto de la falta de respuesta que la modernidad no pudo darle a la sociedad a través de la ciencia, la tecnología, la educación y las artes propuestas.  El mundo no mejoró con el desarrollo de estas ramas.

    El hombre no ha encontrado las respuestas a su origen, ¿De dónde proviene? ¿Cuál es su propósito en la vida? y ¿Qué le depara el futuro? La ciencia no puede responder a través de las teorías evolutivas inconsistentes el origen del hombre.

    Tampoco  pueden resolver el problema del origen del universo, ya que niegan de la creación de Dios. Si no existe un Dios Creador, el hombre pierde el sentido y el propósito de la existencia. Estamos aquí por una casualidad cósmica del tamaño del mismo universo en el que habitamos.

    No Debes Seguir Así

    Desde este punto, hemos dirigido la investigación hacia el universo buscando una respuesta en las galaxias. Enviamos sondas, cohetes y otras cosas con el único fin de saber si hay vida en otros lados y qué relación podían tener con  nuestra existencia.

    Se gastan enormes presupuestos en esto, además de los inmensos recursos materiales y humanos que se dedican a hacer tales investigaciones.

    Pero, con todo este esfuerzo, no tenemos unas respuesta a la pregunta del origen, y hasta se vuelto folclórico lo del hombre en su imaginación viendo a los extraterrestres: películas, teorías, contactos, etc.

    Se vale cualquier cantidad de cosas que intente dar una respuesta fuera de la creación de Dios. La ciencia deja de ser ciencia para volverse una religión: Tiene un origen por fe en la nada. Y decimos un origen de fe porque nadie puede probar ese principio, y lo que había antes de él.

    El libro de Génesis, en el primer versículo de la Biblia, dice que en el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gen 1.1 ). Este también es un principio por fe. El punto es ¿Dónde estás poniendo tu fe?

    Cuando el hombre niega a Dios y entra en sus propios razonamientos, su entendimiento se entenebrece y su corazón se desvía de una sana moral a una moral relativa.

    Esto ocurre porque se pierde el propósito de la vida. Y aunque la moral es el conjunto de normas y costumbres aceptadas por la sociedad, al no tener un parámetro absoluto acorde con los estándares del agente moral absoluto, el Dios Creador del universo que nos propone la Biblia, el cual también exige santidad del hombre conforme a su naturaleza; entonces la moral se relativiza

    Si no tengo claro de dónde provengo y cuál es mi propósito en esta vida, entonces comamos y bebamos que mañana moriremos. El hombre que no puede encontrar las respuestas fuera del Dios infinito y personal que se revela en la Biblia  empieza a vivir con el desenfreno en los placeres:

    La felicidad depende de cuánto podemos estimular nuestros sentidos con las cosas que nos propone la sociedad que actúa fuera de la proposición bíblica:  Los deseos de complacencia sensual, la codicia y la vanagloria empiezan a tener lugar  importante: lo que siento, lo que deseo y lo que puedo lucir se transforma en los objetivos diarios de cada quien.

    Solo que cuando no se alcanzan, les invade la frustración, la depresión y la desesperanza, haciendo sus vidas miserables.

    Los llamados movimientos progresistas de los últimos 20 años han tratado de dar respuestas en el campo de la moral: La promoción del matrimonio igualitario les daría los mismos derechos a la comunidad LBGT (Lesbianas, Bisexuales, Gays y Transexuales)  que el matrimonio heterosexual.

    La legalización del aborto solucionaría muchos problemas de los embarazos no deseados. El comportamiento de la ideología de género, en la cual cada persona puede decidir cómo comportarse sexualmente independientemente de su sexo natural, también resolvería muchos problemas sentimentales.

    Como vemos, esto es desvirtuar los valores morales existentes. Esto es lo que se nos ofrece en el campo de la moral.

    La sociedad está siguiendo estos caminos, pero son caminos de muerte, guiados por los poderes malignos detrás de las instituciones que los promueven. Aquí se ve a las claras, que no están las respuestas que el hombre busca para su propósito existencial y por ende la felicidad que le produzca alcanzar este propósito.

    Pero tú, ¡oh, hombre!, no debes seguir así, buscando en los caminos equivocados, y deambulando existencialmente entre cualquier propuesta que te tienda esta sociedad.

    No debes seguir así: en la confusión de las herejías.

    Hoy en día nos encontramos con un sinfín de religiones, y todas dicen llevar a Dios. Conocemos de personas que no pueden salir de su casa sin leer el horóscopo o mirar algún programa televisivo de adivinadores del futuro que se presentan con el tarot o la bola mágica o cualquier otro tipo de sortilegio. Y es que las religiones son las respuestas de la búsqueda espiritual del hombre ante lo desconocido y lo trascendental.

    Hoy en día, la sociedad occidental está invadida por las religiones orientales y movimientos gnósticos modernos como la nueva era, que predica que todas las religiones son una parte del camino para llegar a Dios, esto es válido tanto para las religiones legalistas, como el judaísmo y el islamismo, llenas de decretos y observancias en cuanto a comida, bebida.

    luna llena o días del ramadán, por decir algunas. Las religiones orientales promulgan la meditación en sus diferentes estados como el punto de paz en el ser humano. Las religiones africanas han surgido con mucha fuerza en Latinoamérica, como el vudú y la santería, todas con diferentes rutas para llegar a Dios.

    Dentro del cristianismo podemos observar el sincretismo religioso de los católicos romanos, peligroso para la doctrina cristiana, y grupos sectarios que crecen de las interpretaciones erróneas de la doctrina Cristiana (Unitarios, Solo Jesús, Iglesias del Espíritu Santo, iglesias que promueven la prosperidad en base a pactos financieros con Dios, etc.).

    Todas estas cosas desvirtúan la verdadera religión y llevan a la persona que espiritualmente esta buscando la verdad, a un mar de confusiones y desilusiones, entrando en duda y finalmente, decidiendo por cualquiera que se adapte a su persona y/o renegando todo lo que se parezca a religión o a Dios.

    Pero tu ¡Oh, hombre! no debes seguir así, tu tienes la posibilidad de conocer la verdad que te lleve a Dios.

    No debes seguir así, busca el camino, la verdad y la vida

    La Biblia dice en el libro de los Proverbios, que hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero que al final  son caminos de muerte (Prov. 14.12).

    El apóstol Pablo hizo muy gráfico el problema existencial del hombre desde siempre, pero reflejado en las diferentes sociedades a través del tiempo. El vio al hombre muerto en delitos y pecados (Efe 2.1).

    A ese hombre que no encontró repuestas a sus demandas en las propuestas de la sociedad, y que decidió andar por sus propios caminos, el apóstol lo describe así: muerto en delitos y pecados, siguiendo las corrientes de este mundo, conforme a los deseos del diablo, siguiendo las pasiones y deseos de nuestra  carnalidad, y siendo por naturaleza merecedores de la ira de Dios (Efe 2.1-3).

    Cuando el apóstol habla de muerte en este caso, se trata de la muerte espiritual, la separación del cuerpo y el alma, de la presencia de Dios.  Vive confundido en su camino, esclavo de la mentira y merecedor del juicio eterno.

    Pero Dios, en su infinita misericordia, nos ofrece en Jesucristo la salvación, y el vivir una vida eterna y abundante, que de las repuestas al hombre que esta sociedad no puede darle. El Señor Jesucristo dijo que él era el camino, la verdad y la vida, y que nadie podría ir al Padre si no era a través de él (Jn 14.6).

    Él ha abierto una puerta que nadie puede cerrar. Es probable que si llegas a una ciudad extraña y preguntas por una dirección te digan: Dobla tres cuadras a izquierda y luego caminas un poco y cruzas a la derecha donde está una casa verde y luego das vuelta en el redondel y tomas la tercera entrada y sigues largo por ahí hasta el final.

    Es probable que con esas instrucciones te pierdas rápidamente. Pero si alguien te dice "Yo te llevo"  "Yo te muestro todo el camino", lo más seguro es que llegues a buen término.

    Jesucristo es el camino al Padre, solo por medio de la obra de Cristo a favor de nosotros, es decir, su vida de obediencia, su muerte y resurrección, nos garantiza la comunión con el Padre a través de la fe. Y no hay más. No es un camino, es el único camino al Padre.

    Entonces podemos aprender que tenemos un propósito, vivir para la gloria de Dios creciendo a la estura de Jesucristo, a un varón perfecto conforme al corazón de  Dios, y nuestra vida empieza a tener propósito. De manera que no debes seguir así como antes, sino en el nuevo camino que Cristo ha abierto para ti.

    El Señor Jesucristo también dijo que él era la verdad.  y que conociendo la verdad seríamos libres. Y esta verdad se refiere a que en Cristo se acaban todas las falsas religiones que promueven  diferentes caminos para llegar al Padre, y es que el cristianismo no es una religión, que trata de de llevar la persona a Dios a través de observancias externas o ritos religiosos.

    El Cristianismo deja de ser una religión para ser una relación con el Padre a través de Jesucristo. Jesús no es un profesor de la verdad, Jesucristo es la verdad, ninguna religión te va a llevar al Padre, porque no hay otro nombre en este mundo dado a los hombres, en el cual podamos tener salvación, es decirla comunión en la presencia del Padre.

    Entonces se nos abre la puerta de la verdad, dónde Dios nos muestra en su Palabra que fuimos creados por él, para ser amados por Dios, y tener comunión eterna con él, para ser testigos de su amor y proclamar su gloria. Sí tenemos un origen claro en Dios. Es la respuesta a la verdad que no nos puede dar la ciencia.  Jesucristo es la verdad que nos conduce al Padre. No debes seguir así, abraza esta verdad

    El Señor Jesucristo también es la vida,  porque su vida genera la nuestra, solo podemos vivir en la presencia de Dios a través de Jesucristo. Él nos garantiza la vida eterna desde ahora, por el hecho de oír para aceptar la verdad de su palabra y creer en el que lo envió para esto (Jn 5.24).

    La finalidad del evangelio es que creamos en Jesucristo, la verdad, y que creyendo, tengamos vida eterna. Y con ella, la posibilidad de acudir al Padre para obtener su misericordia en el momento del socorro oportuno.

    Ahora que hemos conocido de donde provenimos, que propósito tiene nuestra vida y hacia donde vamos, podemos disfrutar de la vida abundante y plena que nos ofrece el Señor Jesucristo y la felicidad anhelada que vamos a experimentar en el cumplimiento de estos propósitos en cada uno de nosotros.

    No debes seguir así, aprópiate de la vida eterna que te regala nuestro Señor

    No debes seguir así deambulando en falsos caminos, esclavizados por la mentira de las religiones y caminando hacia la muerte eterna. Rompe con todas esas estructuras y acepta a Jesucristo como tu Señor y Salvador, abandona las costumbres pasadas y empieza una nueva vida en Cristo, que sea para tu felicidad personal y para la gloria del Padre.

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